






Hace algunos años tuve un Aneurismo Cerebral que me dejó muy destruida y envejecida. Mas aya de esto, con los disgustos del día-día me puse muy acabada, flácida y resolví entonces hacer una cirugía plástica facial.
Yo conocí a la Dra. Mariângela cuando, por solicitación del dermatólogo, acompañé mi sobrino al Hospital de los Defectos de la Cara para la retirada de unos “lunares” y es cuando la sentí a ella muy accesible y capacitada.
Con mucha tranquilidad, fui a buscarla para una consulta y de inemdiato marqué la cirugía.
Hice lifting total, con ojos y cuello. Qué más me atrajo a la propuesta de la Dra. fue saber que la cirugía sería hecha con una técnica de acomodación de los músculos, para solo después acomodar la piel, sin dejar la apariencia “jalada”.(1)
Yo me sentí tan feliz por el resultado, que ni percibí los trastornos normales de la recuperación. En diez días ya de vuelta a la activa, apenas con pequeños esparadrapos cerca de de los ojos y barbilla, y con poquísima hinchazón.
La cirugía superó mis mejores esperanzas. Quien no me ve hace tiempo no percebe qué yo me sometí a una cirugía, porque mis facciones no alteraron. Solo creen que yo estoy óptima, que el tiempo no pasó a mí. Ya estoy planeando una nueva cirugía, con la Dra. Mariângela sin duda.
~T.N. ~
(1) A través de los conceptos de la Cirugía Cráneo-maxilo-facial, hace más o menos 20 años se concluyó que dentro el proceso de envejecimiento facial la flacidez y caída de la musculatura es asociada a la flacidez y caída de la piel y la gordura. Estos conceptos se solidifican a lo largo de mis 25 años como profesional y hoy es una verdad absoluta.
Al inicio de mi vida profesional coincidi con este nuevo concepto y me parecio extremadamente lógico. Tanto que desde esa época vengo reposicionando la musculatura facial como el tratamiento para el envejecimiento del rostro. (vea más detalles la sección sobre Lifting Facial dentro de los Procedimientos Quirúrgicos)