






Hace cuatro años tuve la infelicidad de hacer cirugía plástica de los senos y de mi nariz con otro cirujano, con resultados pésimos que me causaron un grande sufrimiento.(1) Paré en el tiempo, por la insatisfacción con los resultados. Prometí a mí misma que me conseguiría recuperar psicológicamente para encarar una nueva cirugía. Mi miedo era grande, pero yo sabía que ciertamente habría de encontrar un buen profesional para hacer las correcciones. Hice muchas consultas. Pregunté a las amigas. Y felizmente opté por la Dra. Mariângela que, sin actitudes mercenarias ni deslumbramientos, me encantó.
El postoperatorio fue difícil debido al miedo de lo que seria el resultado final.
Sigui las orientaciones de la Dra. al pie de la letra, con mucha disciplina, y hoy ya estoy recuperando la seguridad. Quedo muy feliz cuando encuentro amigas que no veo hace tiempos, que medicen que estoy muy bonita y con óptima apariencia... esto me hace recuperar la auto confianza.
Mas alla de las correcciones hice un pequeño aumento de la barbilla y tire la papada. La Dra. es muy habilidosa... hizo pequeños retoques que fueron de grande efecto. Esta vez tuve poco dolor durante la recuperación.
Dra. Mariângela es nota 10 personal y profesional .
Éste es el final feliz que yo tanto esperé.
~T.T. ~
(1) La paciente se sentía insatisfecha con el resultado de la rinoplastia y plástica de senos realizadas por otro profesional. Se lamentaba que su nariz estaba ancha, con la Ponta gruesa y poco definida. Los senos se habían caídos y no presentaban proyección del polo superior. Sus quejas lamentablemente tenían fundamentos.
Fue propuesta una nueva rinoplastia con fracturas de los huesos nasales, para afinar el dorso, mas aya de un leve acortamiento, con injerto de cartílago en la punta para mejor definición. Percibí que ella presentaba la barbilla poco crecida. La deformidad no era grande pero si hubiese una proyección discreta de la barbilla sus proporciones faciales se quedarian más equilibradas.
Hice un estudio previo en la computadora y ella pudo ver su cara con y sin la proyección de la barbilla. Las imágenes previas fueron decisivas para ella aceptar mi propuesta de aumentar discretamente la barbilla.
Con relación los senos, propuse rellenar el polo superior con un retallo confeccionado de su propio tejido de las mamas. Le mostré fotografías de resultados hechos con esta técnica para que ella si sintiese confianza con este procedimiento.
Nuestras charlas fueron muy honestas y transparentes, y de esta forma pude rescatar la confianza de la paciente que se sentia muy engañada con los resultados anteriores.